La bancarrota de Marvel en los años 90 y la fallida estrategia de sellos
A mediados de la década de 1990, Marvel Comics intentó evitar la bancarrota fragmentando su universo compartido en cinco sellos editoriales distintos. Esta estrategia desesperada finalmente no logró aumentar las ventas y contradijo la naturaleza interconectada de la marca Marvel.

Ante el estallido de la burbuja de los coleccionistas y la caída de las ventas, Marvel reorganizó sus títulos en sellos separados como Marvel Edge y Alterniverse para gestionar su catálogo en dificultades. La iniciativa restringió los crossovers y no logró replicar el éxito de las líneas X-Men y Spider-Man. Para 1997, el experimento fue abandonado cuando la compañía regresó a su modelo de publicación tradicional. Este período sigue siendo un ejemplo notable del pánico de la editorial durante una época de grave inestabilidad financiera.



